Los párrocos de Miranda de Avilés bajo la óptica del Grafoanálisis
Breve Examen grafológico de los trece párrocos de Miranda (de 1853 al 2003)
¿Existe algún tipo de sabiduría que no se aplique a la vida?
Henry D. Thoreau
La escritura manuscrita, habilidad
neurofisiológica tardía pero fundamental para el desarrollo cultural de
nuestra civilización, puede ser entendida y de hecho así lo es, como una
manifestación conductual más de los rasgos de personalidad, el temperamento,
estado anímico y fisiológico, así como de las
potencialidades y habilidades cognitivas que le son características a la
individualidad del sujeto escribiente.
Esta disciplina fue bautizada
en el siglo XIX por el Abad francés Juan Hipólito Michon con el nombre de
Grafología. La Grafología, hoy en universidades de todo el mundo, consiste
pues en el estudio sistemático de la escritura y en sentido general de la
producción gráfica en base a sus peculiaridades de forma, movimiento,
dimensiones, orientación espacial, presión, continuidad del trazado, inclinación
axial de las letras, dinamismo, orden, simbolismo gestual, grado de diferenciación
global del conjunto (formniveau), armonía... etc.
Hemos abordado el grafismo de
los párrocos que se han sucedido en la regencia de la Parroquia de Miranda de
Avilés de una manera sucinta y apenas perfilada, con el objeto de que pueda
servir de muestra y estímulo para el estudio y la difusión de esta disciplina
científica que se basa en las correlaciones entre la conducta gráfica habitual
y su equivalencia psicológica.
Antes de entrar en materia
hagamos algunas consideraciones dignas de ser tenidas en cuenta. La escritura,
al igual que otras manifestaciones conductuales y presupuestos ideológicos
(valores), es hija de su tiempo y por tanto está intensamente imbuida por lo
que Goethe denominó “el espíritu de la época” (zeitgeist).
Esto quiere decir que los valores predominantes en un momento o intervalo histórico
dado tienen su expresión gestual concomitante en la escritura, sobre todo, a
partir de los modelos o patrones caligráficos de donde se parte hacia la
individualización inevitable de la escritura por parte de cada sujeto.
Así vemos, cómo las formas ornamentadas y complicadas, entre otros rasgos característicos de las escrituras decimonónicas, forman parte de un contexto sociocultural donde prima la manifestación exterior de la persona, donde es preciso no sólo “ser”, sino también “parecer”, por así decir. La personalidad colectiva prototipo de esta época se evidencia en la escritura por la afectación y protagonismo de la “forma” (uno de los 8 géneros gráficos clásicos) en contraste con la tendencia a una mayor sencillez y simplificación de las escrituras actuales, al menos en los sujetos en que se da un mayor índice de individuación e independencia.
Pasemos, ahora sí, a ver las trece escrituras que nos interesan con arreglo a su orden cronológico.
Algunas de las características principales de la escritura con fecha 17 de marzo de 1853 de D. Vicente Antonio Tetenmacy (en la parroquia de Miranda entre 1841 y 1853) son: escritura ligada, horizontalidad y firmeza de las líneas, debilitamiento sistemático de presión en las barras “t”, “d” de amplio bucle y de proyección sinistrógira (es un tipo de “d” que denominamos literaria y que constela en general significados relacionados con el gusto por los valores clásicos al ir el óvalo dirigido desde la zona media hacia la zona superior izquierda, el pasado), esta letra presenta un gesto tipo curioso y es que omite en muchas de ellas el hampa dejando únicamente el óvalo. Rúbrica con signos de cordialidad, puntos “i” altos...

Interpretación:
Talante
dialogante y cordial, cultura, creatividad, persona fácil de persuadir,
benevolencia, serenidad. Sujeto reflexivo, muy pendiente de los demás (del
punto de vista de los demás).

Interpretación:
fuerte
sensibilidad y emotividad, gracia, optimismo, ánimo alegre y desenfadado, muy
observador y detallista, minucioso en la apreciación de los detalles ínfimos,
observancia estricta de los valores asumidos...

Interpretación:
personalidad
autoritaria, dominante , en un momento dado inflexible, intransigente;
disciplinado y enérgico; signos de orgullo y cierta agresividad. Convicciones
arraigadas que defiende con contundencia e incluso con vehemencia...

Interpretación: Fuertes tensiones entre el pragmatismo y la esfera de lo ideal; intensa
actividad de la imaginación. Deficiencias de salud (en la
fecha del escrito) y
estado anímico deficitario...

Interpretación: Persona de reacciones rápidas, intelectualmente muy ágil (de entre los
escritos de distintas fechas, en las escrituras de 1901 que es la más tardía,
el grafismo se presenta muy dinámico y más espontáneo y fluido), muy
despierto, persona de carácter e iniciativa, dominante también pero flexible;
mucho capacidad deductiva, sujeto analítico; decidido y audaz. Apasionado y hábil
negociador, permeable y accesible a los demás...


Interpretación: Personalidad dinámica, tiende a imponer sus puntos de vista con
vehemencia (gesto tipo de la subjetividad) perdiendo a veces el sentido autocrítico
indispensable para la objetividad. Buena capacidad intelectual y carisma...

Interpretación: Fuerte instintividad, introvertido y muy reservado (ver rúbrica),
voluntad orientada con sentido estratégico. Posibles reacciones bruscas,
hostiles. Signos grafológicos de intriga...
Escritura de fecha 29 de junio de 1920 del Lic. D. Gumersindo González de la Llana y Méndez (en Miranda desde 1919 a 1920). Presión pastosa, cegados y retoques; barras “t” largas y altas (gesto análogo al denominado coloquialmente “ala de gallina”); firma muy próxima al texto, concentrada, mediana-grande, puntos “i” altos, trazado acerado...

Interpretación: Escritura sensual, fuerte componente sensorial, gusto por el disfrute
(por ejemplo el buen comer); voluntad impositiva, dominante, paternalista,
protector; posibles rasgos un tanto obsesivos. Problemas circulatorios (?).
Agresividad manifiesta en los rasgos acerados (en forma de puñal) en la firma y
otros trazos...
Grafismos fechados en diciembre de 1926 atribuidos a D. Francisco Cabal Álvarez (en la parroquia entre los años 1920 y 1927). Escritura pequeña, puntos “i” muy altos, muy inclinada, barras “t” ascendentes, firma al centro, agrupada, cilíndrica, dinámica, “D” bizarra, gesto tipo en la “ñ”, jambas largas y arponadas...

Interpretación: Persona muy constante, trabajadora, posiblemente crítica hacia la
autoridad “terrenal”, sociable, constante y predispuesto a los demás, muy
sencillo, natural. Soñador y espiritual (puntos “i” muy altos”); sereno y
de ánimo muy estable...
Escritura fechada el 13 de junio de 1927 de D. Joaquín Fernández Ocharán (en la parroquia entre 1927 y 1927). Escritura ornamentada excesivamente, complicada, confusa, lenta, barras “t” dextrógiras, extensas, finales de la “l”, la “m”... descendentes, jambas muy bucladas y muy profundas, hiperligadas, espirales, óvalos espiralados y muy grandes (ver Oviedo); letra inicial inflada en la firma...


Interpretación: Personalidad que gusta de la pompa y el lenguaje y las formas
grandilocuentes, formas verbales rebuscadas, narcisismo, actitudes defensivas (óvalos
doblemente cerrados). Autoenaltecimiento y dignidad exaltada. Creatividad;
sujeto de recursos intelectuales sobre todo en cuanto imaginación y
creatividad. Seductor...
La escritura de D. Ángel González García fechada el 3 de diciembre de 1962. (Este párroco estuvo en Miranda entre 1927 y 1964). Moderadamente inclinada, sencilla aunque con espirales, moderada-rápida, irregularidades de presión (fatiga), puntos “i” altos...

Interpretación: Signos de fatiga (presión irregular y apoyada), sencillez, afabilidad,
moderación, persona flexible y acogedora. La letra “D” está especialmente
tratada en cuanto a su configuración formal en casi todas las escrituras
vistas, lo que remite a una posible connotación emocional asociada a la palabra
“Dios”.
Escrituras con fecha 7 de junio de 1964 correspondiente a D. Santos Sánchez Bernardo (en Miranda entre 1964 y 1964. Durante 8 meses). Rúbrica envolvente sobre nombre y parte del apellido. Hiperligada, presión desplazada, trazos finales descendentes y en gancho. Trazos iniciales largos provenientes de la zona inferior y tienen un trazado sinuoso.

Interpretación:
Actividad
y laboriosidad, constancia, fuerte carácter. Persona exigente consigo misma y
con los demás. Esta escritura presenta una presión desplazada (se presiona
menos en los plenos que en los perfiles contrariamente a lo que suele ser
habitual y fisiológicamente justificable) que suele atribuirse a un
redireccionamiento de la libido (energía psíquica) hacia otros horizontes
(sublimación). Sensibilidad.
Escrituras fechadas el 4 de octubre de 1964, el 21 de junio de 1966, el 15 de septiembre de 1979 y el 21 de agosto de 1999 pertenecientes al párroco actual de Miranda D. José Manuel Feito Álvarez desde el año 1964.




Interpretación: Este grafismo ha experimentado importantes variaciones grafonómicas. En
1964 la firma presenta una orientación muy ascendente y con rúbrica
envolvente. Estos rasgos apuntan a un ánimo apasionado, muy activo, ambicioso y
con fuertes aspiraciones hacia lo ideal.
Aunque hay ornamentaciones, en general es una
escritura sencilla. Los puntos de la “i” son altos (idealismo, carácter soñador,
sensibilidad), barras “t” bucladas (voluntad productiva orientada hacia la
creatividad).
En 1966 la firma se torna más sencilla y
“terrenal”, se abre la rúbrica, aunque no del todo, sigue manteniendo las
comillas de la cordialidad y amabilidad social a ultranza.
El texto está muy cuidado, lo que muestra un
fuerte sentido y gusto por las formas bellas y por la perfección y acabado de
las obras. Se prescinde de las ornamentaciones inadecuadas en favor de los
elementos esenciales aunque se rompe el dinamismo y la espontaneidad y
naturalidad a favor de lo estético (en lo caligráfico).
En 1979 la caligrafía vuelve a su espontaneidad y
dinamismo anterior, recordándonos de nuevo a la de 1964 pero con una firma ya
asentada en la apertura y la sencillez. Es más irregular en el tamaño, mayor
rapidez (dinamismo), la inclinación es moderada (control de la compostura y
racionalidad; también timidez y reserva). Letra “t” (letra refleja de la
voluntad) en forma de “golpe de látigo” (gesto tipo así llamado
coloquialmente) que denota persistencia, obstinación, voluntad inquebrantable y
tendencia a las réplicas y la disputa enérgica. Apasionamiento. Capacidad para
dirigir e imponer el derecho.
Ya en 1999 encontramos un síntesis grafonómica
entre la escritura de 1964 y la de 1979, con un cuidado de las formas menos rígido,
mayor naturalidad y espontaneidad que en 1964, con mayor flexibilidad y
condescendencia (barras “t” más sencillas) y un conjunto más armonioso e
integrado.
Manuel
J. Moreno
Grafoanalista.
Profesor colaborador en la Especialidad de Peritaje Grafopsicológico de la
Universidad Autónoma de Barcelona
Instituto de Grafología Analítica